San Francisco, California. El Human Cell Atlas, o Atlas de la Célula Humana, presentado el pasado 18 de octubre en esta ciudad, pretende ser una herramienta para que científicos y médicos entiendan los procesos y enfermedades y, eventualmente, puedan formular nuevos tratamientos.

Se trata de un compendio de “mapas” que describen las diferentes células, sus componentes, sus procesos y la forma en la que estas interactúan y su relación con agentes externos, como bacterias o virus.

El proyecto fue elaborado por científicos de diferentes ramas y de varios países, y que puede ser utilizado de manera colaborativa.

La mañana de este viernes, científicos que participan del proceso e investigadores de la empresa 10x Genomics, encargada de mapeo y estudio genético, presentaron el proyecto a periodistas reunidos en la Conferencia Mundial de Periodismo Científico 2017 (WCSJ, por sus siglas en inglés) y hablaron de sus primeras aplicaciones.

“La célula es la unidad básica del ser humano, y es clave para entender la biología de nuestra salud, porque la enfermedad se da por disfunciones a nivel molecular en las células. Sin embargo, nuestra caracterización de los cientos de tipos y subtipos de células es escaso”, explicó Serge Xaconov, uno de los dirigentes del Human Cell Atlas.

“Los análisis genómicos de una sola célula nos han ayudado a tener detalles que no habíamos tenido antes y que son muy útiles para entender cómo funcionamos”, subrayó el especialista.

Aunque es un proyecto que apenas se inicia y debe recopilar imágenes de diferentes tipos, videos, animaciones, fotografías de microscopio y modelos de tercera dimensión, ya hay aplicaciones en el estudio de diferentes enfermedades.

Julie Sneddon, estudiante de posdoctorado en endocrionología y metabolismo de la Universidad de California en San Francisco, por ejemplo, utiliza estas imágenes en el estudio de diabetes.

“La epidemia de obesidad que vivimos en Estados Unidos no es secreto, parte del estudio es ver qué causa la obesidad en las células, cómo representa una tensión para ellas y cómo cambian al punto de ir desarrollando la diabetes”, manifestó la científica.

Otra de las aplicaciones que ya dan estas imágenes es en el estudio del cáncer.

El oncólogo Steve Marlen explicó qué alcances puede tener este Atlas para entender la enfermedad de cada paciente y el posible tratamiento que se le pueda dar.

“Podemos ver cómo las células cancerosas actúan con los componentes de las células sanas que están alrededor, ver cómo las células del sistema inmunitario pueden atacar a estas células ya malignizadas”, explicó.

“También podremos observar cómo las células cancerosas pueden “moverse” y comenzar a crecerhacia otro lado y crear metástasis. ¿Por qué algunas “saltan hacia otro lado” y otras no? ¿qué las hace hacer eso? Ahí queremos ir en un futuro”.

Y más allá: analizar cómo las células reaccionan a la quimioterapia. ¿Cómo y cuán profundos son los cambios en las células (cancerosas y sanas) después de la quimioterapia? ¿Qué tanto se “irritan” las células sanas?

Los investigadores son conscientes de que todavía falta mucho tiempo para que se acumulen todos los datos, tal vez, nunca se llegue a ese punto porque aparecerán nuevos tipos de células, pero lo que se construya mejorará el entendimiento de la biología humana.

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