Alajuela

La realidad de Alajuelense es dura y en el camerino rojinegro conviven entre el temor de los despidos y la fe de clasificar.

Con cinco derrotas en fila, el protocolo de manejo de crisis está activado en la Liga.

“Hay algunas cosas que ya están decididas, pero vamos a esperar, este no es un momento adecuado. Vamos a esperar a que se bajen los ánimos y reafirmar y confirmar lo que se había decidido”, manifestó el gerente deportivo de los manudos, Pablo Nassar.

Es claro que el equipo no tendrá una plantilla de 30 futbolistas para el próximo torneo y aparte de la reducción en cupos, la dirigencia pretende efectuar unas ocho contrataciones.

Con eso se intuye una salida importante de jugadores.

“Cuando los resultados no acompañan al equipo estamos expuestos a todo eso, tenemos que hacer consciencia cada uno de nosotros y corregir muchísimas cosas, hoy fue un día en el que tenemos que comenzar a construir lo que queremos para poder entrar en la cuadrangular”, comentó José Luis Cordero.

El volante contó que ante la adversidad, los jugadores han tratado de unirse más, respaldarse entre ellos y evitar que la impotencia les gane la partida cuando las matemáticas les dan posibilidades.

“Anoche (el domingo) estuvimos hablando todos los compañeros por ahí y estamos más vivos, el fútbol ha sido muy generoso con nosotros y estamos en la obligación de poder devolverle eso, así que seguimos dependiendo de nosotros mismos y no vamos a perder la fe en poder entrar en la liguilla”, indicó.

La charla entre jugadores no quedó ahí, también se repitió este lunes, antes de la práctica regenerativa en el Morera Soto.

“Antes de entrenar estábamos hablando de que es una final, de que desde ya empiezan las finales porque sabemos que tenemos que ir allá y puntuar a como dé lugar, ya las cosas están complicadas y si vamos y no nos traemos un resultado positivo va a ser peor”, indicó Álvaro Aguilar.

El defensor considera que cada integrante de la Liga debe hacer un autoanálisis, ver quién se está entregando al máximo y quién no.

“En mi caso siempre trato de dar lo mejor, ya cada quien tendrá que ver lo que no está trabajando fuerte, lo que no está entregando en los partidos, en los entrenamientos y es bueno porque usted trata de mejorar”.

Aguilar admite que este momento no es fácil, porque cuando se habla de separaciones, no todos reaccionan igual.

“Es complicado, porque usted también tiene que estar concentrado en el torneo, en los partidos, es algo que no está en las manos de uno, ya la decisión es de Junta Directiva”, indicó.

Y agregó: “Cada quien desde que llegó aquí tiene que esforzarse al máximo porque sabe que este club es muy grande, tiene que estar siempre peleando títulos y si no es el caso, las decisiones se van a tener que tomar; ya lo estamos viendo”.

Según José Luis Cordero, los jugadores de más experiencia son los que tienen que hacer un esfuerzo para evitar que algo peor pase.

“Lo hablamos en la mañana, fuimos claros y tocamos muchos puntos donde tenemos que corregir muchas cosas, nosotros estamos anuentes a eso, tenemos que generarle eso a los más jóvenes y tratar de empujar para el mismo lado, sabiendo que estamos en una situación complicada, pero con la madurez, la experiencia y la personalidad de cada uno tenemos que salir adelante”, citó el 10.

Cordero insiste en que la Liga no puede caer en ansiedad ni desesperación.

“Hay que tener calma, asumir las responsabilidades que nos toca a cada uno en el grupo, tenemos que sacar esto a como dé lugar, no hay de otra, hay que salir de esta y creo que hay jugadores de muchísima calidad, de muchísima experiencia, creo que los jóvenes quieren hacer bien las cosas y tenemos que aprovechar eso”.

También mencionó que Alajuelense está obligado a reaccionar y reconciliarse con el triunfo el miércoles a las 8 p. m., en San Isidro de El General.

“Tenemos que tener esa personalidad para decir somos jugadores de Liga Deportiva Alajuelense, estamos acá porque queremos ganar cosas, queremos quedar en la historia y tenemos que hacerla valer”.

Además, cree que no hay secretos y la única forma de que el León reaccione es haciendo las cosas bien dentro de la cancha.

“Eso es lo que va a quitar esas malas vibras, esas caras largas, los triunfos dan alegría, dan confianza y cuando no, pues tenemos que trabajar y redoblar esfuerzos para hacer las cosas mucho mejor”, destacó.

Tras 17 fechas y a falta de cinco jornadas para completarse la fase regular, la Liga marcha en la sétima casilla del Apertura con 21 puntos.

Los erizos tienen la esperanza de clasificar, más si los resultados de otros equipos les siguen ayudando, pero ellos están obligados a ganar, algo que no logran desde hace cinco encuentros.

Fuente Original