“El juego lo ganamos desde el punto de vista táctico”, dijo Lauro Cazal, paraguayo de Pérez Zeledón. Eso retrata a la perfección lo ocurrido la noche de este miércoles en la Cueva, en la victoria generaleña 1-2.

La clave del triunfo de los sureños radica en la exhaustiva presión que planteó el estratega José Giacone a los saprissistas.

Parte importante del aporte ofensivo del cuadro morado es gracias al ascenso de los laterales, pero cuando estos no pueden salir con facilidad, el juego se complica.

La salida del plantel se vuelve lenta, máxime si los rivales nublan con marcaje especial a Mariano Torres y a Marvin Angulo, quienes son fundamentales en la creación.

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Si los contrincantes aseguran amarrar el juego de ambos mediocampistas tibaseños, se garantizan neutralizar el principal motor del Monstruo.

Tanto Angulo como Torres le han hecho daño a muchos rivales en el campeonato, pues el primero tiene cinco goles y el segundo lleva cuatro.

El propio Carlos Watson, técnico de la S, explicó que sus dirigidos se sienten incómodos dentro del campo cuando no tienen espacio.

“Tuvimos un partido con muy poco espacio y facilidad para dominar donde siempre dominamos. No tuvimos claridad, el rival se plantó bien, con una defensa bastante cerrada y un balonazo largo que nos costó dominar, con Josué Mitchell arriba”, analizó Watson.

Precisamente, no contar con el control del balón fue uno de los pecados del conjunto, pues cayó en la asfixia que querían los adversarios. Situación similar le sucedió al plantel en la caída 3-1 contra Limón, en el Estadio Juan Gobán.

“No tuvimos la pelota como normalmente lo hacemos. Falta mucha claridad como consecuencia de la no tenencia del balón”, manifestó Watson.

Lo anterior se acrecienta con la poca efectividad del delantero hondureño Jerry Bengtson, unido a contar con un rival más que calificado al frente, que hizo los méritos adecuados para llevarse los tres puntos del Estadio Ricardo Saprissa.

Watson defendió la movilidad que tiene el catracho en el terreno de juego y, en su criterio, esa es la virtud que lo ha puesto de cara a gol en los recientes compromisos.

“No tuvimos contundencia para crear la cantidad de opciones necesarias, llegamos muy poco. Eso tiene que ver conmigo. Bengtson ha estado moviéndose, ha hecho lo que tenía que hacer. Tuvo esa ocasión que no pudo definir, pero se movió bien”, citó el timonel.

Los dirigidos por Watson han caído en cuatro oportunidades en lo que va del Torneo de Apertura 2017. La primera fue contra Limón (3-1); la segunda, en el clásico nacional ante Alajuelense (2-0); la tercera, frente al Santos de Guápiles (3-2); y la cuarta, con Pérez Zeledón (1-2).

Hasta este miércoles, los morados marchaban invictos en su casa con seis triunfos y solo una derrota, para un rendimiento del 85,71%.

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