El abogado Juan Luis Arias Venegas, que en ocasiones fungió como codefensor de Keylor Jacob Cole Kelly, alias Gato Cole, y de Dinier Jiménez Estrada, alias Ojos Bellos, reasumió desde el 25 de setiembre su cargo como juez penal del Tribunal de Flagrancia de Limón.

Este profesional en Derecho se desempeñó como juez superior, con plaza en propiedad en Limón, desde agosto del 2006 hasta el 2 de agosto del 2012, cuando el Consejo Superior del  Poder Judicial revocó su nombramiento y lo despidió sin responsabilidad patronal, luego de una investigación por supuesto acoso sexual.

Sin embargo, el 13 de julio  del 2016, la sección sexta del Tribunal Contencioso Administrativo de Goicoechea anuló la resolución administrativa por prescripción de la denuncia y ordenó que Juan Luis Arias retornara al cargo. Esa medida fue ratificada el pasado 17 de agosto por la Sala Primera de la Corte.

Arias dijo a La Nación: “estaba de codefensor. Yo defendí personas, no líderes narcos. Yo defendí a esas personas, presenté querellas, defendí asuntos de estafas. No es que me dediqué solo a eso. Yo soy un abogado penalista y por lo tanto tengo que conocer de lo que vaya apareciendo”.

Agregó: “Tengo ya 12 años de estar como miembro de la Judicatura y sé lo que hay que hacer en el momento en que hay que hacerlo. Si yo encuentro una persona, y le voy a decir algo más, no solo a un patrocinado o un colega con el que haya tenido un grado de amistad, yo inmediatamente me inhibo porque así me lo exige la ley. Así lo he hecho porque mi carrera judicial no comienza el día de ayer, como parece que lo quieren dar a entender”.

Historia.

La reinstalación como juez de Juan Luis Arias fue dada a conocer este jueves por Diario Extra y lo confirmó al mediodía la oficina de prensa y comunicación del Poder Judicial.

Arias, de 43 años, trabaja en el Poder Judicial desde el 2001 y desde el 2006 se desempeña como juez.

Precisamente, en enero del 2009, cuando fungía como coordinador del Juzgado Penal de Liberia, Guanacaste, fue acusado ante el Tribunal de la Inspección Judicial por supuestas conductas de acoso y hostigamiento sexual en el mencionado despacho.

Es hasta julio del 2011 que la Inspección Judicial pide al Consejo Superior que se revoque el nombramiento de Arias, al considerar que supuestamente incurrió en una falta gravísima.

Sin embargo, en marzo del 2012, la Comisión de Relaciones Laborales del Poder Judicial recomendó anular la medida de despido pues se estimó que se violó el derecho de defensa y el debido proceso, además de que podría operar la prescripción.

El Consejo Superior se inclinó por la recomendación de la Inspección Judicial y ordenó el despido del juez a partir del 2 de agosto del 2012.

Fue entonces que Arias acudió ante el Tribunal Contencioso Administrativo, el cual le dio la razón y ordenó al Poder Judicial la reinstalación en el puesto.

Asimismo, ese tribunal, integrado por  Silvia Fernández Brenes, Cynthia Abarca Gómez y Daniel Aguilar Méndez condenaron al Estado  a pagar los salarios dejados de percibir, con los respectivos intereses, aguinaldos y otros beneficios sociales, así como el daño moral.

“Tenía que sobrevivir”

Juan Luis Arias conversó con La Nación sobre su reinstalación y la siguiente es parte de la entrevista:

– ¿Usted representó en juicio a Gato Cole y Ojos Bellos?

– Estaba de codefensor. El tema es este. Yo defendí personas, no líderes narco. Yo defendía asuntos de estafas, no es que me dediqué solo a eso. Yo soy un abogado penalista y por tanto tengo que conocer de lo que vaya apareciendo. Ese pensamiento que están plasmando (de que exdefensor de narcos es nombrado juez) es totalmente obtuso, coincidiría en que ningún defensor público podrá optar por ser juez.

– ¿Por qué los representó?

– Tenía que sobrevivir.

– ¿Eso lo afectará en el desempeñó como juez?

– Más bien le hago una pregunta: ¿que pasó con esas personas?. Todas están condenadas y en ningún proceso hubo una queja de algún comportamiento anómalo mío. No hubo una sola llamada de atención. No hubo una interferencia en la investigación, sino que me mantuve trabajando y respetando en todo momento la ley.

– ¿Qué sucederá si usted llegara a conocer un caso en el cual figuren esas personas?

– Eso está establecido procesalmente en el artículo 55 del Código Procesal Penal, que  establece cuáles son las cosas inhibitorias. Obviamente, siempre he trabajado a derecho: Si yo encuentro una persona, y le voy a decir algo más, no solo a un patrocinado o un colega con el que haya tenido un grado de amistad, yo inmediatamente me inhibo porque así me lo exige la ley. Así lo he hecho porque mi carrera judicial no comienza el día de ayer, como parece que lo quieren dar a entender. Tengo ya 12 años como miembro de la Judicatura y sé lo que hay que hacer en el momento en que hay que hacerlo.

– ¿En este momento se piensa que usted podría estar comprometido con el narco?

– Yo juré en el momento en que a mí me nombraron como juez. Usted podría averiguar si algún tribunal puede señalarme a mí como una persona que haya litigado de forma anómala, antijurídica o desleal. Tampoco como funcionario judicial, ninguno de mis superiores ha notado alguna anomalía en mi comportamiento.

– Pero lo investigaron por acoso sexual.

– Fueron  supuestos hechos, al final no se demostró nada. El Tribunal Contencioso Administrativo señala todas las falencias que hubo en ese proceso que llevó a un despido injustificado contra mi persona”.

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